jueves, 12 de diciembre de 2019

Otra Navidad

22 de diciembre, se acerca el día de Navidad. Ese día en que todas o casi todas las familias se reunen para cenar juntas, para compartir nuevos recuerdos y para recordar viejos momentos. 
Era de noche, y yo, Juan, un niño de 15 años, estaba tranquilo en cama. Presto atención y me doy cuenta de que cada vez escucho ese ruido que antes de ayer empezara a sentir cada vez más cerca. Estaba asustado, cada vez lo notaba tan cerca que me daba la sensación de tenerlo dentro de mi cuerpo. 
Me levanté y me dirigí rápidamente al cuarto de mis padres, resulta que no estaban y me asusté todavía más. Lo segundo que hice después de esa visita sin sentido fue ir al salón a ver si estaban todos reunidos y no me habían dicho nada. Seguía sin encontrar a nadie. Salgo por la puerta principal de casa y en la calle, que estaba toda mojada, estaba paseando gente. No lo entiendo hacía mucho frío pero bueno a mi no me importa, yo seguí con mi misterio. 
No se me ocurría nada más pero refresqué la mente y decidí ir a casa de mis otros familiares, de primero a la de mis tíos, nadie, a la de mis padrinos, nadie y finalmente a la de mis abuelos donde estaban todos reunidos discutiendo de que cenar en Nochebuena mientras comían jamón y bebían un poco de vino. Me senté en el regazo de mi madre y yo también daba opiniones pero nadie me respondía, no se si era que me estaban ignorando o que mi tono de voz no era demasiado alto para que me escucharan entre tanto jaleo. 
Llega el 24 de diciembre y como todos los años mi familia empieza a timbrar en mi casa para cenar. Fui al comedor como todos y cuando conté los platos faltaba uno, era el mío porque ya estaban todos sentados. Me fui a la habitación, me sentía solo, no entiendo el motivo porque me hacían esto.
Me meto en cama y pienso en el pasado, me vino a la memoria eses meses en los que estaba en una casa muy grande con una bata azul, sin pelo y casi sin poder moverme. No recordaba más que el día en el que estaba en esa cama incómoda sin poder moverme, rodeado de cables y con mi familia al lado llorando. 
¿Qué había pasado?
Estaba muerto.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Libertad

Willy Wonder, más conocido por Willy es el personaje principal de este libro. Es un chico larguirucho, moreno y sobretodo trabajador ya que se esfuerza lo máximo en conseguir sus deseados proyectos.
Por el tema de jugar bien el fútbol se hizo famoso y gracias a eso se hizo rico atractivo y atlético. 
En mi opinión este libro es un ejemplo de lo que pasa día a día en el planeta Tierra. Hay gente que por supuesto se esfuerza más que otra pero sin duda Willy es un ejemplo a seguir por su forma de actuar en los momentos más complicados. 
Su gran idea es enseñar a los niños que por desgracia tienen que trabajar en su país, a jugar al fútbol como profesional que es. Tan solo tiene 15 años y ya tiene estos pensamientos, tiene muy buena memoria; recuerda palabra por palabra de lo que le dijo su padre antes de que se fuera para crear esta escuela. Willy no quiere ser acompañado por nadie en ningún momento, quiere tener LIBERTAD por si solo. Cuando se va a su ciudad natal y empieza a enseñar a los niños se da cuenta de que realmente los pobres críos lo pasan muy mal ya que les hacen trabajar, los maltratan por no hacer nada, los empujan en fin, le hacen lo que quieren. 
Lo que este joven decide hacer por las pobres criaturas es de personas que tienen un enorme corazón y que realmente entiende de lo que están sufriendo en su día a día. 
Es una persona realmente cariñosa, trata muy bien a la gente aunque esa gente no lo trate bien a Él. 
La elección de este libro fue en un momento muy apurado en el que cogí el primer libro que vi, leí la reseña y me quede increíblemente interesada por saber como acababa esta aventura. 
A lo largo de la narración he ido leyendo citas, que me causan tristeza "nos llevaban a empujones hacia el pueblo. Por el camino nos insultaban y nos pegaban." (pág 48) porque no entiendo los motivos por los cuales le hacen este tipo de cosas. Willy actúa de la mejor manera posible ayudando a los críos para que en un futuro estos realicen y se comporten como Willy les enseñó. Él actúa de forma agresiva cuando ve que la cosa está tensa y que la gente se porta mal con el resto de personas. 
Los niños son obligados a hacer lo que le mandan, no se pueden negar " El niño bañado en lágrimas deja caer la pistola al suelo. Entonces, el jefe de los guerrilleros saca el machete de su cintura y se lo pone en el cuello al pequeño." (pág 126) , no se pueden resistir porque enseguida les amenazan. 

Cuando esta gran persona muere deciden colocar una figura en su honor en la que dice "De Sierra Leona hasta Northchester. De Northchester hasta Sierra Leona." (pág 169). Me parece estupenda idea por su gran esfuerzo de defender a los pequeños y por cumplir su gran deseo para ayudar.

SALMERÓN, Rafael; (19 de octubre de 2012); Un balón por una bala; SM

lunes, 18 de noviembre de 2019

Carta a un docente



Queridos profesores:
En mí día a día pienso en todas mis dificultades y todo lo que me ocurre. Desde pequeña, levantarse a las ocho y media de la mañana para ir al colegio y aprender a colorear, a recortar… pero a vuestra manera, no como yo quería.
Los años pasan y me faltan unos cuantos para los dieciocho pero mis ideas y pensamientos van siendo diferentes. Le doy vueltas a la cabeza y me doy cuenta de que en clase nos dedicamos a atender y aprender. Los profesores nos dicen que la Tierra es redonda y mi cerebro piensa que porque no es cuadrada, que uno más uno es dos y no ocho, que el cielo es azul y no amarillo…
Vosotros nos ayudáis a tener mejor pensamiento para en un futuro saber la carrera universitaria que realizar, a leer, a escribir y sobre todo a ser mejores personas. Los alumnos también tienen que poner un trozo de su parte para poder sacar el curso con todo aprobado.
Yo en mi opinión, pienso que unos alumnos se esfuerzan más que otros, tanto en la forma de trabajar como en la forma de estudiar.
Trabajar me gusta, pero a mi manera, con muchos colores, no con uno. Con alguien que me ayude cuando no entiendo pero sin que me moleste.
En el instituto se puede ver diferentes tipos de estudiantes, los que trabajan y los que pasan de todo. Yo por suerte soy una de esas a la que no le gusta mucho estudiar pero por sacar el curso adelante hace lo que sea. No soy de las típicas personas que lee lo que entra en el examen y ya se lo sabe. Yo para poder tener una nota buena y decente tengo que dedicarle mucho tiempo al estudio.
Cada día me voy dando cuenta de que los cursos son más difíciles que los pasados y así consecutivamente. El curso más difícil de la E.S.O. es tercero justo el que estoy haciendo yo. De momento llevamos pocos días de clase pero cada 24 horas que pasan me doy cuenta de que son más difíciles que las anteriores.
Los profesores, debéis ayudarnos a comprender la materia dada en clase y que para estudiar tenemos que saber razonar la respuesta y no ponerla sin sentido, poner lo primero que se nos viene a la cabeza.
Las clases: lugares en los que nos pasamos seis horas diaria, sentados en una silla verde no muy cómoda y atendiendo a lo que dicen los profesores en cada materia. Las materias pueden ser muy difíciles o muy fáciles pero si en clase no prestas atención, no vas a sacar ni las unas ni las otras.
Los profesores: personas que enseñan y ayudan a los alumnos todos los días a preparar su futuro.
Los alumnos: personas que están en clase atendiendo a lo que dicen los profesores para que les vaya bien en la vida.
Normalmente lo que suelo realizar al acabar las clases es llegar a casa, comer y ponerme a hacer mis deberes y a estudiar la materia dada. Me cuesta lo suyo pero normalmente consigo mis retos.
En esta carta que nos mandó hacer el profesor de castellano estoy expresando lo que creo yo del instituto, de lo que deberían hacer tanto los profesores como los alumnos, las dificultades que tengo para estudiar…
Creo que para finalizar este texto voy a escribir qué cosas necesitaré para estudiar mi carrera la cual ya tengo decidida; magisterio. Me encantan los niños pequeños, criaturas que aprenden viendo lo que hacen los mayores y los mayores debemos realizarlas bien para darles un buen ejemplo.
Pues ahora sí, para acabar quiero agradeceros a vosotros, profesores el apoyo constante que nos transmitís a los alumnos día tras día.
GRACIAS.